¿Cuántos tipos de terrario hay?
Depende de cómo se clasifiquen, y hay tres formas que se cruzan: por lo que vive dentro, por si está cerrado o abierto, y por el clima que reproduce. Un mismo terrario tiene una posición en cada una.
Hay tres clasificaciones y se cruzan entre sí. Entender eso es la forma más rápida de saber qué estás buscando de verdad.

Es la división que más importa, porque marca dos mundos que comparten palabra y poco más.
El terrario de plantas es un jardín en miniatura: musgo, helechos, un cristal y luz indirecta. El terrario para animales es el alojamiento de un ser vivo con necesidades térmicas propias, y ahí entran medidas, gradiente, UVB y ley.
El cerrado recicla el agua por condensación y mantiene la humedad alta. El abierto no la recicla y necesita riego, pero admite plantas que quieren aire seco.
La misma distinción existe en el mundo animal, aunque se llama de otro modo: allí se habla de ventilación, y la conclusión es la misma. Cerrar sube la humedad y cierra el paso del aire, y eso tiene consecuencias.
Tropical: humedad alta, temperatura estable, plantas de sotobosque. Desértico: aire seco, gradiente marcado, sustrato mineral. Templado: intermedio, con variaciones estacionales.
Esta clasificación cruza las anteriores, y es la que más despista: un terrario tropical de plantas y uno tropical para una rana comparten el principio y casi ningún detalle práctico.
El paludario combina zona terrestre y acuática en el mismo recinto, imitando una orilla. Es bonito, es complejo y no lo cubrimos aquí: exige un mantenimiento que se parece más al de un acuario.
El terrario bioactivo junta las dos mitades: plantas vivas y fauna de limpieza dentro del terrario de un animal.
Si lo que quieres es algo bonito con poco mantenimiento, un terrario de plantas. Empieza por uno abierto si te gustan las suculentas y por uno cerrado si te gusta el aspecto de bosque.
Si lo que quieres es tener un animal, el punto de partida no es el terrario: es comprobar qué especies se pueden tener. Está en qué animales se pueden tener.
Depende de cómo se clasifiquen, y hay tres formas que se cruzan: por lo que vive dentro, por si está cerrado o abierto, y por el clima que reproduce. Un mismo terrario tiene una posición en cada una.
El paludario combina una parte terrestre y una acuática en el mismo recinto, imitando una orilla. Es más complejo de montar y de mantener, y está pensado para especies que viven justo en esa frontera.
En el principio: los dos reproducen un microclima dentro de un recinto cerrado. En todo lo demás, no. Uno se ocupa de plantas y el otro de un animal vivo con necesidades térmicas propias.
Uno que incorpora plantas vivas y una fauna de limpieza que descompone los desechos dentro del propio montaje. Es el punto donde las dos mitades de este mundo se juntan.